Amortización sistema aleman

| 09/02/2016 | 1 Comentario

¿Cómo se calcula la cuota a pagar cada mes? El sistema de amortización que hayamos elegido es el que determinará como se estructura la devolución del préstamo y qué parte de la mensualidad va destinada a pagar la casa y los intereses. El sistema de amortización francés es el más extendido, pero no el único. Aquí os explicamos en qué consiste el sistema alemán, sus ventajas y desventajas.

hipoteca

Entre los diferentes sistemas de amortización hipotecaria los más comunes son el sistema francés y el sistema alemán. El primero se basa en un modelo de cuotas constantes y el segundo en un sistema decreciente, donde conforme pasa el tiempo va disminuyendo en capital que se paga mes a mes por la hipoteca.

Después de ver en un post anterior las características del sistema francés de amortización ahora toca revisar las del sistema alemán, que a diferencia del anterior se sustenta en un modelo de cuotas decrecientes. Es decir, la cuantía de las cuotas a pagar se reduce conforme avanza la vida del préstamo. Esto se consigue porque la cantidad de capital que se amortiza cada mes es constante, no varía durante la vida de la hipoteca.

En este sentido, conviene recordar que las letras de la hipoteca se dividen entre el capital amortizado, lo que realmente se paga de la casa, y los intereses que se pagan al banco por el dinero que nos ha prestado. El sistema de amortización alemán plantea una amortización de capital fija todos los meses, lo que a su vez generará una cuota mensual variable, que no será siempre la misma -siempre existirá la posibilidad de fijar periodos de un año donde la cuota sea constante mes a mes y revisable tras concluir el mismo, que por otra parte suele ser lo más habitual-.

hipoteca larga

Ventajas y desventajas del sistema de amortización aleman

La principal ventaja de sistema alemán es que al final de la vida del préstamo se pagan menos intereses que con el francés, ya que la ‘partida’ destinada a intereses se cubre en primeros años. Esto es debido a que los intereses se calculan sobre el capital que resta por amortizar y a menor capital, menos intereses y, en este caso, menos cuota también.

Por el contrario, su gran desventaja es que las primeras cuotas de la hipoteca tienden a ser muy elevadas y no todo el mundo es capaz de soportarlas. Esto se debe a que los intereses se aplican sobre el capital restante por amortizar, que durante los primeros años es la práctica totalidad del préstamo. Conforme el capital disminuye, también lo hace la cuantía de los intereses (no así el porcentaje) y por el capital a pagar.

El siguiente gráfico permite hacerse una idea de cómo funciona este sistema y la forma en la que estructura los pagos mensuales:

Por el contrario, es es el aspecto que presenta el sistema francés:

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Sistemas de amortización

Un sistema de amortización responden a la devolución de un reintegro de un capital, propio o ajeno, y que puede realizar este reintegro distribuyendo la devolución en sucesivos pagos, atendiendo a criterios preestablecidos.

De manera habitual se trata de una operación que responde a una financiación única que tiende a generar un vencimiento posterior a través de una revolución parcial múltiple. Los desembolsos suelen realizarse en pagos en forma de cuotas a lo largo del tiempo, aunque, como veremos en los diferentes métodos de amortización, también se puede dar un modelo de pago único al final del vencimiento acordado la operación.

Como usuarios de a pie estamos acostumbrados a los sistemas de amortización en mayor medida como el mercado de devolución de los préstamos personales o hipotecarios.

Existen diversos métodos de amortización, anteriormente hemos visto de manera detallada el llamado método alemán o de cuotas decrecientes, que es junto al sistema francés uno de los más conocidos, sin embargo, no son los únicos como veremos a continuación.

Debemos recordar que estos sistemas, generalmente son propuestos por las propias entidades financieras que realizan las financiaciones y afectan al importe y la composición de las propias cuotas en función de la elección de un método u otro.

Hipotecas a 50 añosSistema de amortización Fránces o de cuota constante

 Es probablemente el sistema más conocido en nuestro país y el más extendido. Las cuotas, compuestas de una parte del capital amortizado más otra parte de intereses que se corresponden al periodo de tiempo transcurrido entre cuotas, siempre es la misma a lo largo de toda la vida del préstamo, aunque, va decreciendo en la aplicación de intereses debido a que al reducir el capital pendiente de amortización estos también se ven reducidos.

En este sistema se pagan más intereses al principio de la vida del préstamo que al final, es un sistema que se puede aplicar tanto con tipo variable como un tipo fijo.

Sistema de amortización americano al vencimiento

En este sistema, con muchas similitudes a las cuentas de crédito que conocemos en nuestro mercado productos financieros, abonamos de manera exclusiva los intereses a lo largo de las sucesivas cuotas, mientras que, el capital financiero se amortiza en un único pago junto con la última cuota de intereses, por tanto al vencimiento de la operación.

En este sistema se puede asumir un coste mucho más barato a lo largo de la vida del producto pero, eso sí, con el vencimiento del principal al final, en cualquier caso más elástico y orientado a modelos de financiación ágiles y flexibles.

Sistema italiano o de amortización constante de capital

En este caso lo que el sistema propone es una amortización a partir de un abono constante del principal en cada cuota, como cada cuota vamos reduciendo el principal a la vez que reducimos también el interés a lo largo del tiempo.

Métodos de amortización menos frecuentes

Los anteriores vendrían a ser los sistemas de amortización más extendidos existen otros menos aplicados pero, también, igualmente útiles.

Podríamos destacar entre ellos la amortización de cuotas fijas con plazos de amortización variables, el dos de la variación del tipo de interés de referencia (variable) se traslada a la propia duración de la vida del producto, en este caso cuando los tipos suben el plazo se alarga pero las cuotas se mantienen constantes hasta el vencimiento.

Otro método es aplicar cuotas crecientes que vienen a proponer una progresión (generalmente geométrica) del importe de las cuotas. En este sistema los intereses y el principal son variables, y se trata de un sistema orientado a la liquidación rápida de la financiación.

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Categoría: Guía hipotecaria

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