Buscar:

Carencia. Archivos de la tematica Carencia

A continuación puedes leer artículos que los autores etiquetaron con la temática Carencia. Puedes navegar a traves de ellos pulsando en su titulo

Cuanto cuesta el periodo de carencia

Entre las opciones que podemos incluir en una hipoteca figura el llamado periodo de carencia, Se trata de un lapso temporal en el que solamente habrá que hacer frente a los intereses que genere en préstamo, sin amortizar capital. Y es que en un préstamo hipotecario una parte del dinero de la cuota se destina al pago de intereses al banco y otra a amortizar capital o devolver el dinero que efectivamente debemos a la entidad financiera.

El sistema de amortización de la hipoteca es el encargado de determinar la forma en la que devolvemos el dinero al banco y por lo tanto que porcentaje de la cuota mensual va dirigido a saldar la deuda o amortizar capital (mucha gente lo denimona directamete a pagar la casa) y cuál ‘se pierde’ en pagar intereses al banco por el dinero perstado. Para estabilizar las cuotas se suele utilizar el sistema francés de amortización, que básicamente es un sistema de cuotas constantes pero que también hace que al principio se paguen muchos intereses y se amortice poco capital. En teoría el porcentaje que se paga de intereses debería variar en cada cuota, pero para que sea más sencillo hace el cálculo, en la mayoría de préstamos este se cambia en el momento de la revisión de la hipoteca cada año o cada seis meses.
Seguir leyendo Cuanto cuesta el periodo de carencia…

Hipotecas con carencia

La flexibilidad es importante en un préstamo hipotecario, donde nunca se puede estar seguro de lo que ocurrirá en un plazo de tiempo tan elevado. En muchos casos, esta se vincula con la posibilidad de contar con un periodo de carencia, ya sea al comienzo de la vida de la hipoteca o bien en cualquier otro momento.

Lo primero que debemos de saber sobre el periodo de carencia y las hipotecas con carencia es que es un plazo en el cual sólo se pagarán los intereses del préstamo sin amortizar capital. Es decir, estaremos pagando la parte de la cuota que correspondería a los intereses que cobra la entidad financiera, pero no estaríamos reduciendo nuestra deuda con el banco. Esto se traduce en una cuotas mensuales mucho más reducida, aunque en este punto dependerá del sistema de amortización elegido.

La carencia constituye una herramienta de ayuda a la previsión financiera. Dado que es muy complicado prever que puede pasar de aquí a unos años, siempre es interesante contar con la posibilidad de establecer un periodo de carencia en las hipotecas como fórmula de protección ante los imprevistos.

La mayoría de hipotecas con carencia permiten activarla al comienzo de la vida del préstamo, que es cuando más necesidad hay de reducir la cuota. Sin embargo, también es en este periodo cuando más intereses se pagan, ya que el montante de la deuda es mayor y sobre ella se calculan los intereses. En cualquier caso, lo que nunca debemos perder de vista es que la carencia no hará sino hacer que terminemos pagando más por la hipoteca a largo plazo y, salvo necesidad, no suele ser recomendable hacer uso de ella.

A continuación le presentamos el ránking de las mejores Hipotecas con carencia, que se encuentran vigentes en el mercado:

Hipoteca Canaria La Caja de Canarias – 60 Meses

Tuhipoteca Ligera de tubancaja – 60 Meses

Tuhipoteca Fija de tubancaja – 60 Meses

Hipoteca básica Caja de Ingenieros – 60 Meses

Hipoteca Joven Caja Ingenieros – 60 meses

Hipoteca Cambio de Casa UCI – 60 meses

Hipoteca CAIPuntojoven de Caja Inmaculada – 60 Meses

Hipoteca uno-e – 36 Meses

Hipoteca Low Cost Unnim – 36 meses

Hipoteca vivienda habitual Unnim – 36 Meses

Hipoteca Tipo Fijo Caja Navarra – 36 meses

Hipoteca Bonificada de IberCaja – 24 Meses

Estos resultados se pueden ampliar con el Comparador Hipotecas de Hipolisto, que le permitirá analizar las condiciones ofrecidas en su conjunto.

También te puede interesar:

¿Qué es el periodo de carencia?

Una de las opciones que ofrecen algunos préstamos es establecer un periodo de carencia que, de forma resumida, nos permitirá pagar sólo los intereses durante un periodo determinado, generalmente al principio del préstamo. Pero esto también tiene sus contraprestaciones que pasamos a explicar.

A la hora de analizar la posibilidad de contratar una hipoteca en una entidad financiera debemos fijarnos en los diferentes aspectos del préstamo para saber exactamente cuánto nos costará. Habitualmente solemos revisar cuestiones como el tipo de interés, las comisiones o los productos asociados que puede obligarnos a contratar el banco como seguros de vida o del hogar.

Sin embargo, existen otros aspectos que también que merece la pena analizar pero que habitualmente pasan desapercibidos. Uno de ellos es el período de carencia que suelen ofrecernos.

En qué consiste

La carencia o periodo de carencia es un lapso de tiempo en el que sólo se pagan los intereses y no se amortiza capital, lo que sirve para reducir la cuota mensual. Muchas entidades permiten la carencia total, es decir que no pagamos nada. Por lo tanto, tenemos dos opciones, una carencia de amortización, donde únicamente abonamos al banco los intereses correspondientes a la deuda (la amortización del capital se saldará más adelante) y otra carencia total, donde no pagamos ni el capital ni los intereses.

Conviene aclarar que en un préstamo una parte de la cuota se destina a amortizar capital, es decir, a pagar la casa y otra al pago de intereses al banco por el dinero que nos ha prestado. El sistemas de amortización será el que determine la relación entre ambos y la cuantía de cada uno. En este sentido, cabe destacar que el pago de intereses suele ser más alto al comienzo del préstamo, por lo que la cuantía a ‘dejar de pagar’ a veces no será demasiado elevada. Por eso muchas entidades financieras optan por planetar un periodo de carencia total al inicio de la hipoteca.

Qué debemos saber

En primer lugar, debemos asegurarnos que esté contemplado en el contrato que firmaremos, y que nos brinda una especie de “oxigenoextra” para afrontar el pago de las cuotas. Este lapso especial tiene una determinada duración que exige su cumplimiento.

Este periodo de gracia suele aplicarse al comienzo del préstamo. La razón es muy sencilla: cuando decidimos comprar una vivienda tenemos muchos gastos (el 20% del valor de la casa más los gastos de notario, escritura e impuestos varios), y la carencia inicial, nos permitirá destinar el dinero de la cuota para afrontar estos costes extraordinarios.

Sin embargo, no es oro todo lo que brilla. Optar por este periodo de carencia tiene su contrapartida. Y es que a pesar de estar pagando parte de la cuota, no se está amortizando capital, por lo que seguiremos debiendo ese dinero y además habremos pagado un ‘extra’ sólo en concepto de intereses.

En cualquier caso, tanto en la carencia de amortización como en la total, los intereses se siguen devengando, ya que se retrasa el pago del capital y, en ocasiones, también los interese,s encareciendo la hipoteca si tenemos en cuenta el montante total que pagaremos por la casa.

También te puede interesar:

Carencia Santander para desempleados

Banco Santander ha anunciado en el día de hoy la puesta en marcha de un nuevo programa por el que dará tres años de carencia para sus hipotecas en el caso de que el titular pierda su empleo.

La medida fue anunciada hoy por Alfredo Sáenz, consejero delegado del Banco Santander. La misma entrará en vigor el 1 de agosto, fecha a partir de la cual, quienes hayan perdido su trabajo, deberán hacer frente tan solo al pago de los intereses incluidos en su cuota hipotecaria.

La deuda por la falta de amortización del capital en este periodo de tres años, se acumularía para el final del préstamo.

Este periodo de carencia, al igual que en la mayor parte de los casos afectará al pago del capital principal. Para acceder a esta propuesta usted deberá ser cliente particular o autónomo y tener una hipoteca con el banco para una vivienda habitual, al tiempo que debe haberse quedado en paro o perdido más del 25 % de sus ingresos.

En un intento por aumentar la responsabilidad corporativa de la entidad frente a la sociedad, esta medida fue anunciada en conjunto con otra que entrará en vigor a principios del mes de septiembre y que se encontrará dirigida a jóvenes universitarios que buscan su primer empleo, a los que se ofrecerá un contrato en prácticas de 3 meses en pymes clientes del banco, que se encargará de pagarles un sueldo de 600 euros mensuales.

Concepto de carencia y cadencia

Estos términos que parecen tan similares son cosas que se diferencian completamente. Si bien, ambos hace referncia a un tiempo o período en particular, se están refiriendo a conceptos distintos.

Cuando hablamos de la carencia de una hipoteca estamos haciendo referencia a un periodo dentro de la vida del préstamo en el cual sólo se pagan intereses y, de esta manera, no se amortiza el capital recibido.

Como detalle, aclaramos que cuando se dice “carencia total” se alega a que en ese período no se abonarán ni intereses ni capital.

El período de carencia se utiliza frecuentemente en hipotecas para jóvenes. Con el objeto de evitar problemas posteriores, se trata de que ellos puedan acceder a una cuota cómoda y salden los intereses primero. Teniendo siempre como base que al principio se encuentran con una capacidad financiera menor a la que obtendrán en el futuro cuando sean profesionales; para así, saldar el total del capital.

Muchos dirán que es parecido al sistema francés, pero no es tan así, debido a que en este sistema de amortización, se divide la cuota mensual en una fracción mayor de interés y una menor de capital, pero en ningún momento se deja de abonar ambas cosas, o alguna de ellas.

Por otra parte, y en diferencia al concepto de carencia, otra de las cuestiones que se deben conocer acerca de las hipotecas es que existe un período de cadencia.

El concepto de cadencia hace referncia a la frecuencia con la cual se modifica el tipo de interés de los préstamos hipotecarios a tipo variable. Normalmente, el plazo varía entre 1 a 3 años.

Y, como ya sabemos, esta modificación se hará en base a ciertos índices de referencia como el Euribor y otros como el Eonia. Lógicamente, a raíz de estos cambios se variará la cuota de amortización.

Bienvenido a Hipotecas Hipotecas, el blog donde hablaremos del mundo inmobiliario con especial atención al estado de la vivienda y de las hipotecas .

Recibe en tu correo la mejor oferta hipotecaria

Este blog funciona gracias a WordPress | Condiciones de uso de los contenidos | Responsabilidad

FinancialRed.com es Bolsa | Economia | Productos Financieros