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¿Cómo son las nuevas hipotecas con diferenciales por debajo del 1.5%? El reino de la nueva letra pequeña

Lo que a finales del pasado año era una excepción, concluido el primer trimestre de 2015 ya se ha convertido en una tendencia. De este modo con diferenciales por debajo del 2% se ha vuelto relativamente sencillo aunque ¿son verdaderamente accesibles?.

La pregunta tiene su miga y es que aunque a priori se trata de hipotecas bastante más baratas que las que el mercado nos ofrecía hace tan sólo un año, las condiciones de acceso a estos productos los convierten en un escaparate atractivo para algo que no es contrastable para todos los bolsillos.

hipotecas

Diferenciales bajos sí, altos requerimientos también

El acceso a estas hipotecas viene acompañado en todos los casos de elementos limitadores o, en el mejor de los casos, de elementos que invitan a reflexionar (y mucho) al posible cliente.

De entrada en muchas de estas propuestas vamos a encontrar requerimientos de ingresos mínimos, es cierto que algunas han revisado esta política rebajando dichos requerimientos, pero no va ser infrecuente que nos encontremos solicitudes asociadas a domiciliación de nóminas superiores a los €2000.

Por si lo anterior no marcará ya un terreno de juego bastante claro, en el total de estas propuestas de hipotecas baratas vamos a encontrar un grado de vinculación muy fuerte que, a menor diferencial, mayor exigencia adquiere.

Es el grado de vinculación debe ser necesariamente objeto de reflexión por parte del posible contratante. A priori una hipoteca Euribor + 1.50% puede parecer un producto atractivo, para bien, si empezamos a sumar exigencias de vinculación con la contratación de productos en paralelo (seguros, planes de pensiones, cuentas, tarjetas) y sus correspondientes gastos, puede que el resultado final no sea el esperado.

hipotecas variables

¿Cómo son estas hipotecas?

Generalmente se trata de hipotecas destinadas a primera vivienda. En el apartado de financiación no suelen aportar más allá del 70% u 80% de los valores de tasación de la vivienda, mientras que, habitualmente, aplican durante el primer año de vida del producto un tipo de interés (suele ser fijo) más elevado que la media.

Tampoco los plazos de amortización resultan elevados, con una media habitual en el entorno de los 30 años, muy distante claro de las medias que otros modelos de hipoteca llegaron a ofrecer en nuestro país.

En el apartado de las comisiones, aunque no existe una respuesta uniforme, es cierto que estas hipotecas suelen tender a comisiones relativamente bajas cuando no eliminan algunas, sin embargo conviene repasar muy bien las propuestas ya que la bajada en un modelo de comisión puede suponer perfectamente que en los productos asociados por vinculación las comisiones sean más elevadas.

En resumen

Obviamente en caso de darse la confluencia de intereses entre el usuario y entidad, es decir, el usuario no le importe un nivel de vinculación amplio y que cumpla los requisitos de acceso al producto, puede tratarse de hipotecas atractivas, sin embargo, para quien se encuentra buscando la hipoteca peleando el céntimo de gasto, a pesar de lo que puede parecer a primera vista tal vez no sea el modelo de producto más adecuado. Como siempre es cuestión de hacer números.

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